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viernes, 25 de agosto de 2017

CRITICANDO QUE ES GERUNDIO: DEATH NOTE (2017)


-Título original: Death Note
-Año: 2017
-Duración: 101 minutos
-País: Estados Unidos
-Director: Adam Wingard
-Guión: Charley Parlapanides, Vlas Parlapanides, Jeremy Slater 
-Música: Atticus Ross, Leopold Ross
-Fotografía: David Tattersall
-Intérpretes: Nat Wolff, Keith Stanfield, Margaret Qualley, Shea Whigham, Willem Dafoe, Jason Liles
-Sinopsis: Un día, cuando Light termina las clases, encuentra un cuaderno negro tendido en el suelo, llamado «Death Note», un cuaderno sobrenatural que es capaz de matar personas si se escriben los nombres en él y si el portador visualiza mentalmente la cara de quien quiere asesinar.

Cuaderno de bitácora: Hoy, 25 de septiembre de 2017, 11 a.m.

Me despierto como siempre, cojo el móvil y abro Twitter. Una cinta llamada Death Note está Trendic Topic en la famosa red social del pajarito. Abro el hashtag y veo que están apaleando sin piedad a la susodicha Death Note, culpándola de adaptar de manera horrible el anime en el que está basado la cinta, del mismo nombre. Aunque esto no era ninguna sorpresa, ya la estaban matando desde antes su estreno, desde la salida de su avance. Esta tal Death Note de Adam Wingard había muerto más rápido que si se hubiese usado el mismo ``Cuaderno de la muerte´´ en el que gira la trama.

12 a.m. Yo había visto el tráiler en su día (que no me desagradó), pero no el anime, así que cierro Twitter, porque esas críticas no me iban a afectar en absoluto, preparo Netflix y pongo la película.

17 p.m. Después de ver la película y encontrar mis ganas de escribir, me pongo manos a la obra con la crítica de la dichosa Death Note.

Y todo esto lleva a este momento.

Yo esperaba expectante esta nueva propuesta de Netflix simplemente por Adam Wingard, su excelente director, ya que había visto un par de películas suyas muy sorprendentes (V/H/S 2 y The Guest, cintas muy reivindicables en el género de terror y acción) y me encantaba su estilo visual y musical.

Y si te gusta Wingard, sean sus películas o su estilo (o si no has visto el anime, que también ha sido mi caso), créeme que esta no va a ser menos.


Porque el director ha hecho lo que a él le ha venido en gana, en el buen sentido. No ha tenido limitaciones para hacer este filme, al contrario, se le ve muy cómodo en este terreno y eso es algo muy positivo. Tal vez para los puristas del anime esto sea un punto muy negativo, pero para los demás es muy de agradecer. Peor hubiese sido si Wingard no hubiese hecho nada y Netflix hubiera tomado completamente el rumbo de la cinta. 


 Al empezar la película me esperaba lo peor, todo se presentaba de manera muy precipitada y yendo demasiado al grano, tanto que a los dos minutos de película el protagonista ya tiene en sus manos el Death Note, y a los cinco ya están presentados el monstruo desencadenante del cuaderno, Ryuk (un Willem Dafoe espléndido y terrorífico, que se come la pantalla en los pocos minutos que sale), además de la primera muerte. El primer tramo es el peor de todos, con unos 45 minutos en los pasa todo rapidísimo y de manera muy forzada, y que no nos permite empatizar del todo con ningún personaje, debido a su presentación apresurada y que no se profundiza en ellos (hasta pasa lo mismo con Ryuk, que no tiene otra razón de ser que no sea hablar del cuaderno)

Pero algo hizo que en esta primera parte me lo pasase como un enano: un gore divertidísmo y en el que no se cortan un pelo (a la hora de mostrar los motivos de la muerte) que rápidamente te hace recordar películas como Destino Final, con decenas de adolescentes estúpidos y demás personas siendo desmenbrados de distintas maneras, a cada cuál más loca. Todo esto a través de una siniestra pareja de enamorados, Light y Mia, notablemente interpretados por Nat Wolff (Ciudades de Papel) y Margaret Qualley (Dos Buenos Tipos), que empiezan haciendo el bien funcionando de justicieros asesinando a la gente mala a través del cuaderno mortal, y poco a poco van ascendiendo a una pareja que me hizo recordar, no sé por qué, a Bonnie y Clyde (aunque son palabras mayores para la película), que van matando a cualquier persona que se les ponga de obstáculo, de una manera tan fría y con una crueldad que asusta. 


Luego todo mejora en la segunda mitad, dónde dejamos de lado el tono cachondo y gore (aunque en esta mitad sigue ahí, aunque en menor medida) de la primera parte, y que no nos podíamos tomar en serio, y se nos presenta una trama policíaca muy interesante, con un misterioso investigador llamado L, fantásticamente interpretado por un tal Keith Stanfield (Déjame Salir) que parece estar puesto de cafeína hasta arriba, que nos trae a un peculiar personaje, muy arrogante y que siempre está nervioso, y con un oscuro pasado, que por desgracia nos muestran de este poco o nada, y nos dejan con ganas de saber más de él. Esta segunda parte torna todo lo anterior en un tono más oscuro, dónde nos dan un conflicto más interesante y de una manera más lenta, que permite que todo se desarrolle correctamente y más fluido. 



Por último, está la tercera parte, en la que ya tenemos todos los conflictos presentados, y quizás en la que más se ve la mano de Wingard. Vemos sus grandes protagonistas en varias de sus películas, cómo las luces de neón (aunque en las otras dos mitades también se hacen ver un poco) y la música ochentera de sintetizador. Todo esto acompañado de persecuciones policiales rodadas con cámara al hombro, de manera muy frenética, y sobre todo con buen gusto, que será un caramelo para los fans del director o para los que se fijen en estos detalles. Una orgía de tiros, colores, carreras y caos que desemboca en un satisfactorio final.

Siguiendo por el apartado técnico, la fotografía es excelente. A todo el equipo se lo ve prestado a la causa, y sobre todo el director, que se siente como en casa, y nos trae algunos planos maravillosos y de una belleza increíble. Creo que es su cinta más personal, en este apartado está muchísimo más cuidado que en sus otros films. 

El maquillaje también está muy conseguido, aunque en varios momentos no se aprecia mucho, pero vuelvo a decir que es cachondísimo. Ver como un hombre revienta en mil pedazos al ser atropellado, digno de cualquier película cutre de los 80/90´s, no tiene precio. Poniéndonos un poco más serios, el maquillaje del monstruo Ryuk está muy currado, puedo afirmar que tanto que llega a aterrar, y si a eso le sumamos la interpretación de Dafoe...

Para finalizar, la banda sonora es muy buena también, que mezcla piezas hechas de manera clásica, para los momentos de misterio, dramatismo y demás, con grandes partituras de sintetizador perfectas para las persecuciones o los momentos dinámicos.




VF: En general, Death Note es una interesante propuesta si te aburres en Netflix, y puedo decir que con mucha más calidad que otras cintas que están dando en cartelera. Si eres fan de Wingard o del género fantástico (si has visto el anime no prometo que te guste), no te la puedes perder. Una deliciosa gamberrada.

Por todo esto, doy a Death Note un flamante 7/10. Ala, los fans del anime ya podéis sepultarme.


Tráiler:


Y esto ha sido todo por hoy, recordad que si os ha gustado esta crítica, no olvides seguir el blog, subimos cosas parecidas a esta, y compartir esta entrada en tus redes sociales. También os animo a comentar, ¿habéis visto la película? ¿Tenéis pensado verla? ¿Habéis visto el anime? Nadie lo sabe, sólo vosotros. Vosotros decidís si mantenerlo en secreto o no... Aquí dejo de escribir ¡Gracias por leer y nos vemos pronto!