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jueves, 23 de agosto de 2018

CRITICAS EN CAPSULAS II: HOT SUMMER NIGHTS, MARTYRS, PACIFIC RIM: INSURRECCIÓN, UPGRADE, ISLA DE PERROS

Bienvenidos a todos una vez más, en la entrada de hoy retomamos la sección de Críticas en Cápsulas, en la que dejamos claro lo que la película nos ha parecido, sin meternos en análisis exhaustos ni profundos: comentarla por encima, por así decirlo. Las cinco cintas que hoy nos ocupan son de géneros muy variados, y varias de ellas aún no han llegado a España. Dicho esto, comencemos:

Hot Summer Nights (Elijah Bynum, 2017)

Una ópera prima que cuya ambición hace que en algunos momentos el ritmo se vuelva algo caótico y disperso (sobretodo al principio, una sobrecarga de información contada de manera muy rápida), pero luego el montaje alocado aporta un dinamismo a la película que la dota de un estilo propio y que la diferencia del resto de producciones de corte independiente. Las actuaciones están correctas, destacando a Timothée Chalamet (sí, Elio en Call Me By Your Name), él cuál ha conquistado ya a medio Hollywood y levanta el peso de la película sin ningún problema con su carisma en la pantalla. 

La trama no destaca demasiado por lo general, lo más interesante de esta propuesta es Chalamet y su curioso apartado visual, con un corte ochentero (y unas cuantas referencias a la época que se agradecen bastante); pero por lo general es una propuesta bastante disfrutable para pasar el rato con enredos criminales, romances y un poco de aire ochentero, que nunca vienen mal en estos tiempos de cine plagado de efectos, reboots y secuelas.

Martyrs (Pascal Laugier, 2008)

Supongo que los amantes del cine de terror/gore sabréis que película nos ocupa. Tras miles y miles de alabanzas, insultos y arcadas a partes iguales por parte del público, tildándola de obra maestra del terror extremo u oda a la violencia gratuita; me dispuse a verla. Tras estas críticas, las cuales aseguraban que no te dejaba indiferente, no puedo discrepar más. No sé si soy un insensible en cuánto a gore/terror... pero a mi Martyrs no me ha producido nada más que indiferencia, rechazo y más adelante aburrimiento ante lo que presenciaban mis ojos. No es una mala película, eso puedo decirlo con seguridad. Su primera mitad no me ha disgustado, con sus tópicos dentro del género y su gore, sin cortarse un pelo. Pero la segunda mitad es una sucesión monótona de palizas, vejación y violencia gratuitas. Minutos y minutos, repitiendo el mismo esquema. Se transmite lo que el director quería plasmar en pantalla, pero una forma menos repetitiva o más sutil hubieran beneficiado a este flojo producto. Pero claro, ¿qué esperaba yo de un producto del cual su boca a boca se ha producido debido a sus escenas de alto contenido gore? Y mientras va avanzando la película, sigo presenciando un sin fín de escenas gore (que no son tantas como el público dice), más o menos fuertes para según que tipo de público; pero, al igual que un mártir, no sientes nada: ni la supuesta pena que tendría que trasmitirme todo el sin fin de burradas que le hacen a la chica torturada, ni asco, terror... Solo mirar la pantalla, llamadme insensible, pero esta oda al gore malsano no me ha producido nada. Lo único que puedo decir, si eres fan acérrimo del gore y todavía no la has visto, échale un vistazo, porque esta película no destaca por otra cosa. El resto de personas, abstenedse de una película bastante absurda, la cual solo es un desfile de tortura, humillación, con un transfondo religioso al final que salva algo el conjunto, bastante desechable.

Pacific Rim: Insurrección (Steven S. DeKnight, 2018)

Recién sacada a vídeo, tras empezar a verla sin ningún tipo de pretensiones, dado que la primera parte tampoco es que me entusiasmase en su día, esta secuela de la película de Guillermo Del Toro, ambientada 10 años después de su predecesora, me ha gustado. A secas. Si la primera película era desde un enfoque ``realista´´ (dentro de lo que cabía) y sombrío; esta es más palomitera y estúpida, por así decirlo. Esto es bueno y malo, a partes iguales. Si te gustó mucho la primera parte, esta puede parecerte un completo despropósito que se carga completamente la original. En cambio, si la primera no marcó nada especial en ti, esta es más de lo mismo, pero mejor. Mejor, ¿en qué sentido? Más acción, y más ruidosa y estúpida. Eso es lo que yo busco cuándo veo este tipo de películas. La trama aquí es estúpida a más no poder, como la premisa de que dos personas conectadas mentalmente puedan manejar un robot, no hay por donde cogerla. La película es honesta consigo misma, admite su estupidez y la abraza, trayendo escenas de acción superiores a las de su predecesora, en cuánto a escala y dirección, grabadas de día y en las que todo se ve a la perfección. Las actuaciones están a la altura: sin destacar, solo cumplen con su papel, estereotipos a más no poder y tópicos al máximo. Contiene momentos e ideas de vergüenza ajena (Charlie Day y su plan, madre de Dios), pero de eso se trata: un producto rápido y estúpido con el mero objetivo de entretener y dar acción desenfadada y rabiosa. Pero no deja de ser un producto predecible y olvidable a más no poder, que da pie a más secuelas, que si son igual de estúpidas que esta, veré encantado... en casa.

Upgrade (Leigh Whannell, 2018) 

Leigh Whannell, veterano en el cine de terror con las sagas Saw e Indisious, se mete en el cine de ciencia ficción y acción con esta ``Upgrade´´, una inteligente mezcla entre Robocop y El Justiciero ambientada en un llamativo futuro cyberpunk. Aunque este thriller futurista juega con una trama de venganza vista miles de veces en el cine y no trae nada nuevo, cuando la ciencia ficción toma el control de la trama la cinta se convierte en una experiencia retorcida, violenta, divertida y con un inesperado, pero bien ejecutado, humor negro. Logan Marshall-Green (o el gemelo perdido de Tom Hardy) cumple bien la función de protagonista y la cinematografía resulta realmente buena, con unos movimientos de cámara bastante curiosos en las más que notables escenas de acción. En resumen, ``Upgrade´´ se comporta como un episodio de Black Mirror de 1 hora y 40 minutos con muchos litros de sangre de por medio y hasta dando pie a diversas reflexiones sobre el excesivo uso de la tecnología, cogiendo una trama a priori simple y retorciéndola hasta desembocar en un sorprendente final. Muy entretenida cinta de serie B perfecta para apagar el cerebro sin que te sientas estúpido. 

Isla de Perros (Wes Anderson, 2018)

Habiendo visto solamente dos o tres de las anteriores cintas del director, puedo diferenciar su sello con el de otros autores, porque es indistinguible y sea una cinta suya peor que otra, su huella siempre hace que merezca la pena. Varios años después de la fantástica ``Grand Budapest Hotel´´el autor regresa al mundo de la animación stop-motion, tras “Fantástico Sr. Fox” con esta fábula animal con mucha crítica social detrás. Y al igual que hizo el último trabajo animado del director, Isle of Dogs nos hace conectar con el stop-motion. La estética visual es impecable, la música compuesta por Alexandre Desplat (viejo conocido en su filmografía) acompaña perfectamente las escenas y nos sumerge en la atmósfera de la película y la composición de los planos está perfectamente pensada y equilibrada (algo habitual en el director). A pesar de que la sencilla trama a veces se ve lastrada por flashbacks innecesarios y algo largos, el guión es excelente, con unos personajes muy bien dibujados e ingeniosos (y magistralmente interpretados por su coral reparto), otro punto fuerte de Anderson. Sin embargo, algunos personajes pasan sin pena ni gloria por la pantalla y algunos muy interesantes en los que apenas se profundizan en matices. Pese a esto, cabe destacar sus espléndidos diálogos, donde los puntos de humor funcionan a la perfección con una ironía muy ácida que se mantiene durante toda la película sin llegar a cansar en ningún momento. Sin duda alguna, esta es otra de las razones por las que debo ponerme a saldar mis deudas con las demás cintas de este fascinante director. La recomiendo firmemente, pero los temas que aborda y el ritmo que lleva la trama hacen que resulte una cinta no recomendable para los niños. 

'Y hasta aquí la entrada de hoy! ¿Os ha gustado? Ponedlo en la caja de comentarios si queréis entradas más cortas y dinámicas como esta, o una más profunda dedicada a una sola película/serie. Vosotros decidís nuestro contenido, al fin y al cabo. También apoyad nuestro contenido compartiéndolo en redes sociales y más bestias. Con todo esto, un saludo, ¡y nos leemos pronto!

domingo, 4 de febrero de 2018

CRITICANDO QUE ES GERUNDIO: BRAWL IN CELL BLOCK 99








  • Título original: Brawl In Cell Block 99
  • Año: 2017
  • País: Estados Unidos
  • Duración: 132 minutos
  • Dirección: S. Craig Zahler
  • Guión: S. Craig Zahler
  • Fotografía: Benji Bakshi
  • Reparto: Vince Vaughn, Jennifer Carpenter, Udo Kier, Don Johnson, Marc Lucas, Tom Guiry, Dan Amboyer
  • Productora: Assemble Media/ XYZ Films/ Cinestate/ Caliber Media Company
  • Género: Thriller. Drama Carcelario. Drama. Crimen. Neo Noir. Cine Independiente USA
  • Sinopsis: Bradley es un exboxeador con un matrimonio a punto de romperse que pierde su empleo como mecánico de coches. Debido a esta sensación pesimista, acaba decidiendo que su mejor opción es trabajar para un viejo amigo como traficante de drogas. Esta decisión mejorará su vida hasta que se ve envuelto en un tiroteo entre la policía y sus aliados; situación que le acaba llevando a la cárcel... 


Para empezar, esta película no ha sido estrenada en España, ni tampoco tiene fecha para próximamente, así que doy por sentado que muchos desconocéis la existencia de esta película antes de la lectura de esta crítica. Probablemente no lo conozcáis, pero su director, S. Craig Zahler, también fue el autor de otra joya encubierta llamada Bone Tomahawk, un western con tintes de terror gore que sorprendió a todos (los que la vieron, claro) y qué si no la habéis visto os recomiendo que la veáis (aunque si sois muy sensibles como que no). Dicha esta introducción, empezamos con...




LO BUENO:

LAS ACTUACIONES: Vince Vaughn, una cara conocida en las típicas comedias chorras americanas, nos sorprende saliéndose de su zona de confort y, para nuestro asombro, ofrece su mejor actuación en años. Una visceral bestia con la que empatizamos, reímos y lloramos a pesar de presenciar la facilidad (pasmosa) y tranquilidad con la que aplasta cráneos a golpe de pisadas (si, habéis oído bien). El resto del reparto está correcto, sin más, hacen lo que pueden con sus respectivos papeles (porque aparte del protagonista, la escritura y matices del resto de secundarios es bastante plana, aunque tampoco era necesario darles más trasfondo del necesario) aunque hay que destacar a dos estrellas que hace tiempo que no veíamos en pantalla: Don Johnson como el terrorífico alcaide de una de las cárceles por las que pasa su protagonista, y a Udo Kier como el malo malísimo de la cinta. 


Don Johnson y Vince Vaughn, El rock de la cárcel

Udo Kier: ¿Tengo cara de traer buenas noticias?

EL GUIÓN: ¿Su trama es tópica? Sí. ¿La hemos miles de veces en otras películas? También. ¿De mejor manera? Pocas veces.
Zahler coge una trama vista a más no poder y le da un estilo y ritmo impresionante, un lavado de cara que hace que la cinta se vea como algo original y fresco. El director imprime su sello y eso es algo de agradecer en un mundo de blockbusters cuyos directores tienen todos el mismo estilo comercial guiado por las distribuidoras (otro punto a favor que sea independiente). Además, tiene sus sorpresillas; cuándo crees que va a ir hacia un lado, va hacia el otro y siempre está evolucionando (su ritmo y personajes) hacia arriba, en un crescendo lento pero firme a la par que intenso y que desemboca en un acto final demente y rollo grindhouse/serie B que no te esperarías viendo el resto de su metraje (otro sello de su director, él hacer de su acto final algo completamente diferente al resto de la película y en el que se incorpora el gore y excesos del director; cosa que también vimos en Bone Tomahawk)



TONO: Esa manera en la que cambia de tono sin despeinarse, del thriller de su primer tercio al drama carcelario de su mitad, al cine grindhouse ochentero más macarra (y algo cutre, pero a posta, claramente); y nada desentona, nada parece cómo si saliese de otra película, todo encaja bien con todo aunque me parezca extraño, dado que hay partes que son cómo la noche y el día, pero eso es debido a su constante evolución y que nunca para, no hay momentos de descanso.




ESTÉTICA Y BSO: Estéticamente tiene un rollo ochentero que a mí me encanta, sin demasiadas florituras ni encuadres perfectos a la hora de grabar, solo alguien grabando con pulso y pasión, cómo ataño, y poniéndole corazón a la película (algo ausente recientemente en el cine), y eso me hace recordar a esa era dorada del cine que fueron los 70-80's. Eso sí, también me recuerda en su banda sonora, hecha con sintetizador o dotada de canciones de esos maravillosos años, que a pesar de ser casi ausente en la película, acompaña muy bien el viaje de nuestro héroe, que también recuerda a los típicos héroes de acción, sin super gadgets ni nada por el estilo, solo su fuerza de voluntad y puños. Toda ella es un homenaje perfecto a esa época.

NIVEL DE DISFRUTE: Yo hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien con una película, independientemente de su valor cinematográfico; la he disfrutado pero no desde el punto de vista de un crítico (sacándole fallas de cómo está hecho esto y cómo lo otro), he disfrutado de ella, y me es imposible sacarle un fallo en el ámbito cinematográfico porque no la vi de ese modo, estaba tan absorto en ella que me olvidé de todo, cosa que me pasa muy de vez de en cuándo (cabe destacar que la vi bien empezada la medianoche, hora a la que normalmente me duermo con las películas).




LA ACCIÓN: Yo no diría que es un film de este género, puesto que no es su principal objetivo, pero destaca su particular manera de grabar las secuencias de acción: planos fijos, encuadres abiertos en él que lo vemos todo a pesar de que la cámara no se mueve. Claro y conciso, cómo la película en sí. Además, no veremos de manera tan salvajemente violenta la acción en películas comerciales (otra cosa en la qué se nota que no es controlada por un gran estudio, libertad creativa en su director); caras restregadas en el suelo, golpes que rompen huesos, reventadas de cráneos y mucho más; sé que sonará algo sádico, pero a mí, que soy seguidor del gore, cinematográficamente hablando, me gusta este tipo de violencia: exagerada y bien representada, además que, tras 1 hora y pico (no lo sé exactamente, se me pasó volando) sin violencia y solamente sustentada en el diálogo, es un gustazo ver explotar la violencia de manera tan satisfactoriamente bestia. 



Cabe decir que me recuerda en este aspecto, y en otros, a uno de mis directores favoritos: el señor Quentin Tarantino, él cuál se nota que es una inspiración para nuestro anfitrión S. Craig Zahler. Muchos lo acusarán de calco al maestro Tarantino (pero el mismo director lo fue de otros directores y dijo que la mayor fuente de inspiración de un artista es coger elementos de cosas que te gusten y meterlos en tu obra). Puede que sea calco, inspiración... pero no hay duda en que el señor Zahler va siguiendo los pasos del maestro Tarantino (en dos obras ya ha impuesto su estilo y sello característicos, y tiene una maestría impropia de un debutante cómo él, se nota que es un amante del cine).

Tiene un alcance para un público más amplio que su debut anterior, y eso hará que el nombre de su director se extienda más por la gente y eso hará que los grandes estudios se fijen en él y pueda controlar presupuestos mayores y... no me quiero imaginar lo que puede salir de ahí. Este hombre va a ser grande en el cine, ya veréis, apuntad mis palabras. Esta película dentro de unos años será considerada de culto cómo ya lo es, para algunos, Bone Tomahawk. Aunque esto es sólo suposición y entiendo que no tengáis mi mismo punto de vista.



LO NEUTRO:

Y aquí ya voy a ser muy quisquilloso, habrá personas a las qué su acto final no les agrade (justo al contrario que a mí) porque se sale de la tónica general de lo que la película venía y contiene la mayoría de escenas bestias que no a todos gustarán. Aunque eso es lo que tienen algunos directores: son de sello "Lo amas o lo odias".

La ausencia de banda sonora puede ser un problema para algunos espectadores, careciendo de dinanismo a algunas escenas. 



Vince Vaughn pasa de hacer que nos partamos la caja a partir huesos en ``Brawl In Cell Block 99´´. Contundente y sin rodeos, me parece un peliculón digno de un maestro como el mismísimo Tarantino de antaño, y la cuál creo que va a ser de mis películas favoritas vistas este año, aunque acabe de empezar. 

Valoración: 10/10- Muy Recomendada

Tráiler:

PD: Perdón por tardar tanto en subir estas entradas, ¡estamos ocupados y el tiempo no nos da para más!



Si no la habéis visto, vedla ya y poned en los comentarios que os ha parecido. Lo mismo digo a los que habéis tenido la suerte de verla, ¡siempre nos gusta leer las opiniones de nuestros lectores! Si os ha gustado esta crítica, apoyarla compartiéndola con vuestros amigos en redes sociales y demás bestias, y siguiendo el blog, ¡subimos contenido muy similar a este! Con todo esto, ¡un saludo y hasta pronto!