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lunes, 24 de diciembre de 2018

CRÍTICAS EN CÁPSULAS III: SORRY TO BOTHER YOU, LOS INCREÍBLES 2, ROMA, INFILTRADO EN EL KKKLAN

Feliz Navidad y bienvenidos a todos una vez más a Críticas en Cápsulas, siendo esta la tercera entrega de la sección. Las cuatro cintas que hoy nos ocupan son de géneros muy variados, pero con opiniones muy similares de mi parte, habiendo sido para mí cuatro pelotazos en el cine de este año. Dicho esto, comencemos con las mini-críticas:

Sorry to Bother You (Boots Riley, 2018)

Magnífico debut de este desconocido Boots Riley que nos cuenta la historia de un vendedor telefónico de color que descubre la clave para el éxito en el negocio comportándose como un blanco. Alocada comedia absurda (muy absurda) que funciona a modo de dardo envenenado contra el capitalismo y las injusticias sociales en el ámbito empresarial con un coral reparto compuesto por un Keith Stanfield (también colaborador en la serie ´Atlanta´, con la que comparte con el filme algunos elementos contra el racismo) en su mejor actuación hasta la fecha, una Tessa Thompson (la Valkiria de ´Thor Ragnarok´) en estado de gracia, un excéntrico Arnie Hammer haciendo de broker cocainómano y un largo etcétera de intrérpretes. Visionaria película perfecta para esta paranoica sociedad actual, fruto de un director novel al que le auguro un gran futuro en el cine. Hasta los momentos más rídiculos contienen alguna verdad y recomendada fervientemente al espectador que busque propuestas nuevas, frescas y, por qué no, alocadas.

Los Increíbles 2 (Brad Bird, 2018)

La película que ha llevado a millones de pequeños (y no tan pequeños) a las multisalas este verano. Brad Bird retoma la animación en esta secuela del filme de 2004 que resulta más ambiciosa, más espectacular y más inteligente incluso, con ciertos mensajes reivindicatorios feministas. Ha merecido la pena la larga espera, está todo tan calculado, tan bien pensado cada detalle que resulta hasta pasmoso: visualmente es sorprendente, las escenas de acción son espectaculares, la nostalgia bien introducida en el libreto y una continuidad tan asombrosamente conseguida y cuidada que parece mentira que haya 14 años de margen entre una cinta y otra. Tanto los personajes como el mundo en el que viven mantienen la exacta misma esencia que tuvieron en la primera entrega, cosa que tiene un mérito increíble, y que mejorará la experiencia para aquellos que amamos la original. Otro éxito absoluto de Pixar nuevamente con una animación impecable y una historia entretenida de principio a fin y con ciertas reflexiones sobre la familia y el feminismo, además de un ácido humor que conseguirá sacar las carcajadas a todo tipo de público, que harán que los adultos también disfruten el visionado. Después de tanta espera se puede decir por fin que se ha hecho justicia al filme original y tras verla estuve con una sonrisa de oreja a oreja durante unos cuantos minutos. El cine de animación cada vez más está llegando a unos límites insospechados en un principio. 

Roma (Alfonso Cuarón, 2018)

El gigante de las plataformas de streaming por excelencia, Netflix, agranda su listado de películas originales particular con esta espléndida nueva cinta del director mexicano, y tal vez su filme más personal. Una oda a la vida, a la infancia, a las mujeres, y sobre todo a un montón de sensaciones, indescriptibles sobre el teclado en el que estoy redactando, pero que seguro que todos hemos vivido aunque sea una vez a lo largo de nuestra vida. Su trama es muy simple, a veces hasta un poco telenovelesca, pero lo importante es cómo está contada y con el sentimiento que lo hace, pues Cuarón no abusa de los diálogos para dejar que sea la imagen la que coja el protagonismo. El film tiene una potencia y lenguaje visual solo digna de un maestro como lo es el también director de ´Hijos de los Hombres´ (y eso que aquí no trabaja con su frecuente colaborador en la fotografía de sus filmes, el gran ´Chivo´ Lubezki) y unas actuaciones merecedoras de todas las alabanzas posibles, destacando a Yalitza Aparicio, el alma del filme y para sorpresa de un servidor, actriz debutante en el cine. Su labor en el film es espectacular para ser su primera actuación en una película, trayéndonos una actuación llena de sentimiento y naturalidad en un personaje quizás estereotipado pero lleno de matices. Un portento audiovisual que alcanza unos niveles que puedes cerrar los ojos y sentirte en la misma Ciudad de México. Magnífica y que va a poner a las plataformas de streaming en mejor estima en lo que a premios se refiere. 

Infiltrado en el KKKlan (Spike Lee, 2018)

Adaptación del libro de Ron Stallworth publicado en 2014 que nos cuenta la historia real de un policía afroamericano (él mismo) que en los años 70 intentó derribar una célula del Ku Klux Klan con uno de sus colegas del trabajo (que para colmo era judío), y para ello se introdujeron en la propia organización. Algo sumamente disparatado con lo que el director Spike Lee ha sabido construir un excelente thriller policíaco, con ingeniosos toques de humor negro para contar una situación tan descabellada como esta, sin tener nunca ningún miedo en cruzar la delgada línea de la seriedad y la parodia. El papel protagonista corre a cargo de John David Washington, hijo del achiconocido Denzel Washington, el cual hace una interpretación brillante junto a su compañero Adam Driver (Kylo Ren en la saga Star Wars), el cual tampoco se queda atrás. Destacar también el personaje de Patrice (Laura Harrier), vista en Spider-Man Homecoming, una estudiante activista que no existió en la historia real, pero ya sabemos que en los filmes basados en hechos reales siempre se toman licencias, esta vez han sido para bien y aporta matices sentimentales a la historia. También se nota mucho la influencia del Blaxploitation (movimiento cinematográfico que destacó por aquella época), que sirve como base a Spike Lee para recrear magistralmente aquellos años, con colores saturados en la fotografía, y con un vestuario y peinados afro que te trasladan directamente a la época. Y con todos estos elementos, es como Spike Lee consigue un film redondo, reivindicando como siempre el racismo imperante en USA hacia los negros y las injusticias varias de la sociedad estadounidense, pero con un ritmo electrizante que hace que el film se pase volando y una buena dosis de suspense, intriga y mucha mala leche, además de una guinda final que refleja perfectamente la horrible situación que está sufriendo Estados Unidos y pone los pelos de punta. Muy merecidos todos sus galardones. 

Y esto ha sido todo, espero que hayáis disfrutado la lectura, apoyéis esta entrada si os ha gustado (compartiéndola en las redes sociales y demás bestias) y si habéis visto alguna de estas cuatro películas, me contéis vuestra opinión sin ninguna vergüenza en los comentarios, y si no las habéis visto, ya sabéis, ¡dadle su respectiva oportunidad que para eso está el cine! Después de toda esta parrafada, solo me queda despedirme ¡nos leemos pronto!

jueves, 23 de agosto de 2018

CRITICAS EN CAPSULAS II: HOT SUMMER NIGHTS, MARTYRS, PACIFIC RIM: INSURRECCIÓN, UPGRADE, ISLA DE PERROS

Bienvenidos a todos una vez más, en la entrada de hoy retomamos la sección de Críticas en Cápsulas, en la que dejamos claro lo que la película nos ha parecido, sin meternos en análisis exhaustos ni profundos: comentarla por encima, por así decirlo. Las cinco cintas que hoy nos ocupan son de géneros muy variados, y varias de ellas aún no han llegado a España. Dicho esto, comencemos:

Hot Summer Nights (Elijah Bynum, 2017)

Una ópera prima que cuya ambición hace que en algunos momentos el ritmo se vuelva algo caótico y disperso (sobretodo al principio, una sobrecarga de información contada de manera muy rápida), pero luego el montaje alocado aporta un dinamismo a la película que la dota de un estilo propio y que la diferencia del resto de producciones de corte independiente. Las actuaciones están correctas, destacando a Timothée Chalamet (sí, Elio en Call Me By Your Name), él cuál ha conquistado ya a medio Hollywood y levanta el peso de la película sin ningún problema con su carisma en la pantalla. 

La trama no destaca demasiado por lo general, lo más interesante de esta propuesta es Chalamet y su curioso apartado visual, con un corte ochentero (y unas cuantas referencias a la época que se agradecen bastante); pero por lo general es una propuesta bastante disfrutable para pasar el rato con enredos criminales, romances y un poco de aire ochentero, que nunca vienen mal en estos tiempos de cine plagado de efectos, reboots y secuelas.

Martyrs (Pascal Laugier, 2008)

Supongo que los amantes del cine de terror/gore sabréis que película nos ocupa. Tras miles y miles de alabanzas, insultos y arcadas a partes iguales por parte del público, tildándola de obra maestra del terror extremo u oda a la violencia gratuita; me dispuse a verla. Tras estas críticas, las cuales aseguraban que no te dejaba indiferente, no puedo discrepar más. No sé si soy un insensible en cuánto a gore/terror... pero a mi Martyrs no me ha producido nada más que indiferencia, rechazo y más adelante aburrimiento ante lo que presenciaban mis ojos. No es una mala película, eso puedo decirlo con seguridad. Su primera mitad no me ha disgustado, con sus tópicos dentro del género y su gore, sin cortarse un pelo. Pero la segunda mitad es una sucesión monótona de palizas, vejación y violencia gratuitas. Minutos y minutos, repitiendo el mismo esquema. Se transmite lo que el director quería plasmar en pantalla, pero una forma menos repetitiva o más sutil hubieran beneficiado a este flojo producto. Pero claro, ¿qué esperaba yo de un producto del cual su boca a boca se ha producido debido a sus escenas de alto contenido gore? Y mientras va avanzando la película, sigo presenciando un sin fín de escenas gore (que no son tantas como el público dice), más o menos fuertes para según que tipo de público; pero, al igual que un mártir, no sientes nada: ni la supuesta pena que tendría que trasmitirme todo el sin fin de burradas que le hacen a la chica torturada, ni asco, terror... Solo mirar la pantalla, llamadme insensible, pero esta oda al gore malsano no me ha producido nada. Lo único que puedo decir, si eres fan acérrimo del gore y todavía no la has visto, échale un vistazo, porque esta película no destaca por otra cosa. El resto de personas, abstenedse de una película bastante absurda, la cual solo es un desfile de tortura, humillación, con un transfondo religioso al final que salva algo el conjunto, bastante desechable.

Pacific Rim: Insurrección (Steven S. DeKnight, 2018)

Recién sacada a vídeo, tras empezar a verla sin ningún tipo de pretensiones, dado que la primera parte tampoco es que me entusiasmase en su día, esta secuela de la película de Guillermo Del Toro, ambientada 10 años después de su predecesora, me ha gustado. A secas. Si la primera película era desde un enfoque ``realista´´ (dentro de lo que cabía) y sombrío; esta es más palomitera y estúpida, por así decirlo. Esto es bueno y malo, a partes iguales. Si te gustó mucho la primera parte, esta puede parecerte un completo despropósito que se carga completamente la original. En cambio, si la primera no marcó nada especial en ti, esta es más de lo mismo, pero mejor. Mejor, ¿en qué sentido? Más acción, y más ruidosa y estúpida. Eso es lo que yo busco cuándo veo este tipo de películas. La trama aquí es estúpida a más no poder, como la premisa de que dos personas conectadas mentalmente puedan manejar un robot, no hay por donde cogerla. La película es honesta consigo misma, admite su estupidez y la abraza, trayendo escenas de acción superiores a las de su predecesora, en cuánto a escala y dirección, grabadas de día y en las que todo se ve a la perfección. Las actuaciones están a la altura: sin destacar, solo cumplen con su papel, estereotipos a más no poder y tópicos al máximo. Contiene momentos e ideas de vergüenza ajena (Charlie Day y su plan, madre de Dios), pero de eso se trata: un producto rápido y estúpido con el mero objetivo de entretener y dar acción desenfadada y rabiosa. Pero no deja de ser un producto predecible y olvidable a más no poder, que da pie a más secuelas, que si son igual de estúpidas que esta, veré encantado... en casa.

Upgrade (Leigh Whannell, 2018) 

Leigh Whannell, veterano en el cine de terror con las sagas Saw e Indisious, se mete en el cine de ciencia ficción y acción con esta ``Upgrade´´, una inteligente mezcla entre Robocop y El Justiciero ambientada en un llamativo futuro cyberpunk. Aunque este thriller futurista juega con una trama de venganza vista miles de veces en el cine y no trae nada nuevo, cuando la ciencia ficción toma el control de la trama la cinta se convierte en una experiencia retorcida, violenta, divertida y con un inesperado, pero bien ejecutado, humor negro. Logan Marshall-Green (o el gemelo perdido de Tom Hardy) cumple bien la función de protagonista y la cinematografía resulta realmente buena, con unos movimientos de cámara bastante curiosos en las más que notables escenas de acción. En resumen, ``Upgrade´´ se comporta como un episodio de Black Mirror de 1 hora y 40 minutos con muchos litros de sangre de por medio y hasta dando pie a diversas reflexiones sobre el excesivo uso de la tecnología, cogiendo una trama a priori simple y retorciéndola hasta desembocar en un sorprendente final. Muy entretenida cinta de serie B perfecta para apagar el cerebro sin que te sientas estúpido. 

Isla de Perros (Wes Anderson, 2018)

Habiendo visto solamente dos o tres de las anteriores cintas del director, puedo diferenciar su sello con el de otros autores, porque es indistinguible y sea una cinta suya peor que otra, su huella siempre hace que merezca la pena. Varios años después de la fantástica ``Grand Budapest Hotel´´el autor regresa al mundo de la animación stop-motion, tras “Fantástico Sr. Fox” con esta fábula animal con mucha crítica social detrás. Y al igual que hizo el último trabajo animado del director, Isle of Dogs nos hace conectar con el stop-motion. La estética visual es impecable, la música compuesta por Alexandre Desplat (viejo conocido en su filmografía) acompaña perfectamente las escenas y nos sumerge en la atmósfera de la película y la composición de los planos está perfectamente pensada y equilibrada (algo habitual en el director). A pesar de que la sencilla trama a veces se ve lastrada por flashbacks innecesarios y algo largos, el guión es excelente, con unos personajes muy bien dibujados e ingeniosos (y magistralmente interpretados por su coral reparto), otro punto fuerte de Anderson. Sin embargo, algunos personajes pasan sin pena ni gloria por la pantalla y algunos muy interesantes en los que apenas se profundizan en matices. Pese a esto, cabe destacar sus espléndidos diálogos, donde los puntos de humor funcionan a la perfección con una ironía muy ácida que se mantiene durante toda la película sin llegar a cansar en ningún momento. Sin duda alguna, esta es otra de las razones por las que debo ponerme a saldar mis deudas con las demás cintas de este fascinante director. La recomiendo firmemente, pero los temas que aborda y el ritmo que lleva la trama hacen que resulte una cinta no recomendable para los niños. 

'Y hasta aquí la entrada de hoy! ¿Os ha gustado? Ponedlo en la caja de comentarios si queréis entradas más cortas y dinámicas como esta, o una más profunda dedicada a una sola película/serie. Vosotros decidís nuestro contenido, al fin y al cabo. También apoyad nuestro contenido compartiéndolo en redes sociales y más bestias. Con todo esto, un saludo, ¡y nos leemos pronto!